Creo que recién ahora estoy cayendo, recién después de tantos días me ánimo a ver una foto o escuchar algún comentario y la sensaciones son muchas. De los noventa minutos no quiero analizar nada, cada uno hace su análisis y es válido. Prefiero enfocarme en el resultado y no en desmenuzar los últimos momentos porque sería un tormento que no quiero. Perdimos y no hay vuelta que darle, perdimos esta…pero de 3 finales de Libertadores en la era Gallardo ganamos 2, una de ellas la más importante de la historia. Si nos dieran a elegir una de todas, ya sabríamos cual elegir.
A pesar de que fue una final de pocos, donde la mayoría eran turistas o peruanos, me quedo con todos esos hinchas que van a todos lados sin importar el como. Haciendo dedo por el desierto de Calama, en auto, en Bus, en avión o una mezcla de todo eso. Miles de hinchas, con pocos recursos llegaron y volvieron. Durante todo eso, uno vive realmente lo que es la familia de River Plate. Porque hay compañía, solidaridad, vinimos todos, nos vamos todos y eso hace más grande al club, nos une. Aunque la gran mayoría no pudo llegar, les aseguro que hubiera estado el domingo en el estadio para recibir a los jugadores. ¿Porqué?
Porque dieron todo, y aunque a veces el todo no es suficiente, con el tiempo nos daremos cuenta que vivimos un momento histórico del club. En el que jugadores y cuerpo técnico transmiten una unión, que se replica en la tribuna. River Plate es uno solo, y se lleva con orgullo. Sé también, que tendremos revancha, más finales llegaran y más copas ganaremos, porque este es el camino, porque esta es la forma, porque Labruna desde el cielo seguramente esta orgulloso de lo que somos.